ARLES

 
 
 
 
 
 
  




Arlés es una ciudad ubicada en el río Ródano, en la región de la Provenza, en el sur de Francia. Es conocida por inspirar las pinturas de Van Gogh, lo que influyó en las obras de arte contemporáneo expuestas en la Fondation Vincent Van Gogh. Arlés fue capital provincial de la antigua Roma, así que también destaca por las ruinas de dicha época, incluido el anfiteatro, donde ahora se celebran obras de teatro, conciertos y corridas de toros.
Historia
Arles fue una de las primeras colonias romanas fuera de la Península itálica, aunque había sido fundada por los griegos, en el siglo VI a C, con el nombre de Theline.
Arles romana
 
El anfiteatro romano de Arlés
Arlés es una ciudad antigua, fundada por los griegos en el siglo VI a.C bajo el nombre de Theline. Fue conquistada por los celtas saluvios en el 535 a.C, los cuales le cambiaron el nombre por el de Arelate. Los antiguos romanos tomaron la ciudad en el 123 a.C y la transformaron en una ciudad importante, con un canal que la conectaba con el mar Mediterráneo construido en el año 104 a. C. No obstante, trató de eludir la sombra de Massalia (Marsella) por la situación que esta última tenía, situada en la costa.
 
El circo romano de Arlés.
En el 40 a. C. tuvo la oportunidad de recibir el apoyo de Julio César cuando le prestó ayuda militar contra Pompeyo. Massalia cometió el error de apoyar a Pompeyo y cuando César salió victorioso, éste le quitó las posesiones a Massalia y las transfirió a Arelate como recompensa. La ciudad se estableció formalmente como una colonia de veteranos de la legión romana VI Ferrata que estaba radicada allí. Su nombre completo era Colonia Ivlia Paterna Arelatensivm Sextanorvm, es decir "antigua colonia juliana de Arlés de los soldados de la Sexta Legión."
La ciudad romana de Arelate era de gran importancia en la provincia Gallia Narbonensis. Constaba de un área de 99 acres (400.000 ) y tenía varios monumentos arquitectónicos como el anfiteatro, el arco triunfal, el circo, el teatro romano y estaba circunvalada por murallas. Durante la antigüedad estaba situada más cerca del mar y servía como un puerto importante.
También tuvo (y aún tiene) el puente más al sur sobre el Ródano. De forma poco corriente, el puente romano no estaba fijado, sino que usaba el estilo de los puentes de barcos, con torres y puentes levadizos en los extremos. Los barcos estaban asegurados con áncoras. Este diseño poco usual se aplicó por las frecuentes y violentas inundaciones provocadas por el río, que habría terminado rápidamente con un puente convencional. No quedan restos de este puente romano que ha sido remplazado por uno moderno.
La ciudad llegó a su máximo apogeo durante los siglos IV y V, cuando era frecuentemente usada como cuarteles para los emperadores romanos durante campañas militares. En tiempos de Flavio Honorio fue la sede de la prefectura de Galia que incluía también Hispania. Se transformó en la ciudad favorita del emperador Constantino el Grande, quién construyó baños termales en ella, de los cuales aún se mantienen restos importantes. Su hijo, Constantino II nació ahí. Constantino III (el usurpador) se declaró emperador del Occidente (407411) e hizo de Arlés su capital en el 408.
Arlés medieval
 
Claustro de San Trófimo.
A partir del año 838, las irrupciones sarracenas en las costas mediterráneas del imperio carolingio provocaron la disrupción del comercio y la decadencia de las ciudades portuarias. Arlés fue atacada por los sarracenos en 842 y 850.[7] En esta situación la ciudad -con sus antiguas murallas- adquirió un carácter predominantemente militar, formando parte de una línea de fortificaciones que protegía toda la región. La carga que esto representó para la escasa actividad económica llevó a que la ciudad perdiera gran parte de su carácter municipal. Así, el final del siglo IX vio la desaparición de la ceca local.[8] Pese a esta situación, en 912 Arlés recibió un privilegio que hacía referencia a los derechos aduaneros a percibir "de los griegos y de los otros comerciantes extranjeros".[9]
 
Arlés moderna
Arlés siguió siendo importante por muchos años como un gran puerto del Ródano. En el siglo XIX con la llegada del ferrocarril, la mayor parte del comercio fluvial se vio afectada, causando el declive económico de la ciudad. La tranquilidad que esto produjo en la ciudad atrajo al pintor Vincent van Gogh quien llegó el 21 de febrero de 1888. Su fascinación por los paisajes provenzales produjo más de 300 pinturas y dibujos durante su estancia en la ciudad. Muchas de sus más famosas pinturas fueron hechas allí e incluyen Café de Noche, la Casa Amarilla, Noche Estrellada sobre el Ródano, y L'Arlesienne. Paul Gauguin visitó a Van Gogh en Arlés. No obstante, la salud mental de Van Gogh se deterioró y se convirtió en una persona muy excéntrica. No fue él quien se cortó la oreja, como muchos piensan, la mutilación fue producto de un malententido con Gauguin, que acabaría marchándose de la Provenza (en parte por el miedo que le provocaron los trastornos del holandés). La disputa con Van Gogh sobre una nueva obra culminó con el desgraciado incidente en diciembre del año 1888. Los ciudadanos de Arlés emitieron por aquellas fechas una petición para que Van Gogh fuese internado en un asilo. En mayo de 1889 fue recluido en el asilo de Saint-Rémy-de-Provence.
En 2017 se rodó en las calles de Arlés una película sobre la vida de Van Gogh. Este fue interpretado por el actor americano, Willem Dafoe. La película está previsto que se estrene en 2018.
































































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